Archivado en 26 julio 2008

El ciberespionaje industrial creció un 18% en España

26 julio, 2008

Rolls-Royce, Shell, Boeing o Fidelity son algunas de las compañías que el año pasado denunciaron haber sido víctimas de espionaje industrial en sus ordenadores. Aunque muy pocas lo reconocen, su número aumenta, como demuestra un estudio de la empresa española de peritaje informático Recovery Labs: en 2007, el 20% de sus clientes sufrieron casos de ciberespionaje, un 18% más que el año anterior.

Mercè Molist – No fue difícil para el atacante conocer los gustos de la secretaria del director general: participaba en diversas redes sociales donde aireaba su vida personal, los nombres de sus amigos o aficiones como aquella casi adicción a los zapatos caros. Después de meses de investigación cibernética de los empleados clave de la compañía, el atacante había descubierto su Talón de Aquiles.

Creó un programa troyano a medida para superar los controles de seguridad de la red corporativa. Lo mandó por correo electrónico a la secretaria, dentro de un adjunto en PDF que supuestamente le enviaba una amiga: el catálogo de verano de una marca de calzado. La secretaria lo abrió y el troyano se activó en silencio. A través de él, el atacante tomó el control del ordenador del director general.

Los detalles son ficticios, pero esta historia ha sido real para más de una empresa, explica David Barroso, director de la unidad E-crime de S21sec: “Son casos de virtuosismo por parte del atacante, pueden llevarle meses de investigación, pero cada vez proliferan más. Los troyanos se suelen mandar en documentos PDF, Powerpoint, Word o Excel, que un directivo no espera que le infecten”.

Los profesionales de la seguridad coinciden en el aumento del ciberespionaje industrial, como consecuencia de la proliferación de la informática en las empresas. Según un reciente estudio de Verizon sobre robos de datos en 500 compañías, el objetivo del 15% eran víctimas escogidas de antemano.

Como el espionaje tradicional, el ciberespionaje se divide en dos categorías según su procedencia: desde el interior o el exterior de la empresa. El primero es el más frecuente, en un 78% de casos según Trend Micro. El año pasado, empleados de Boeing, Fidelity y Pfizer robaron secretos con la ayuda de dispositivos USB. En 2002 y 2003, dos ingenieros de Ferrari hicieron lo mismo usando CD-ROM.

Los dispositivos físicos de almacenamiento de datos son la herramienta más usada para el robo de información desde el interior, ya que así se evitan los controles que pueda haber en la red corporativa. La cosa cambia si el empleado es el administrador de la red, como sucede en el 50% de casos según Verizon, o tiene conocimientos avanzados de informática.

La Policía Nacional detuvo en mayo al vecino de Pamplona J.M.G., de 27 años, por vender programas y secretos de su empresa a la competencia. Avezado informático, llegó a acceder al servidor central y el ordenador personal de su jefe, según la versión policial, y sacó la información “con medios técnicos avanzados”.

Casos parecidos se han dado en otras compañías españolas. David Barroso explica uno de los más sofisticados: “El día del robo, el ladrón estaba de vacaciones y accedió a la empresa por la Red Privada Virtual, entrando en su propio ordenador, que había dejado encendido. Allí, arrancó una imagen virtual de Windows XP, con la que accedió a la máquina que guardaba los datos confidenciales. Después borró de su ordenador el sistema operativo virtualizado para ocultar sus pasos”.

Pero los trabajos auténticamente finos se ven en el más minoritario ciberespionaje desde el exterior. Aquí, los ataques más comunes son asaltar el sitio web para llevarse la base de datos de clientes y enviar troyanos a empleados, creados a medida.

“The Times” informaba en diciembre de 2007 que atacantes supuestamente chinos habían espiado con troyanos a Rolls-Royce y la multinacional Shell. Otro sonado caso se descubrió en 2005: la consultora británica Target Eye vendió un troyano a medida a una agencia de detectives que espió con él a 20 corporaciones tecnológicas y mediáticas de Israel.

En 2004, el presidente de Marks and Spencer, Stuart Rose, fue a jugar al golf y dejó el teléfono móvil en la taquilla. Alguien accedió a él e introdujo un programa espía en el teléfono. Otro caso, que inspiró el libro “El huevo del cuco”, sucedió en los años 80 y se considera el primero conocido de ciberespionaje: la KGB contrató a hackers alemanes para robar programas de la Digital Equipment Corporation.

La interrelación entre gobiernos y empresas para el espionaje industrial no es nueva, tampoco en Internet. En 2001, el eurodiputado alemán Gerhard Schmid denunciaba que Estados Unidos usaba la red Echelon para interceptar las comunicaciones de empresas europeas en favor de las americanas. Hoy, es China quien espía los ordenadores de las compañías occidentales, según han denunciado Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña y Australia.

“Internet facilita el espionaje industrial porque estamos en una nube, con conexiones a todas partes, el robo es más fácil, puedes llevarte gigas de datos en un USB o hacerlo de forma remota y anónima”, afirma Igor Unanue, director de S21sec Labs. Por ejemplo, dice, “el director de compras puede tener el portátil infectado, o pueden entrar en el ordenador doméstico del director comercial, o un empleado puede llevarse documentos confidenciales para trabajar en casa, en el mismo PC donde juega su hijo”.

MessageLabs avisaba recientemente contra las redes sociales, donde los empleados dan detalles de sus vidas y empresas que parecen irrelevantes, pero son preciosos para alguien que ate cabos. MessageLabs afirmaba haber interceptado correos electrónicos infectados con troyanos, dirigidos de forma personalizada a ejecutivos de alto nivel y sus familiares, usando información sacada de redes sociales.

Según Verizon, el 63% de empresas no descubren los robos hasta meses después. Lo confirma Barroso: “Suelen tardar tiempo porque son ataques técnicamente muy avanzados y difíciles de detectar en un corto periodo de tiempo”. La prevención consiste en monitorizar la información que entra y sale de la compañía tanto por Internet como físicamente. Algunas empresas, como S21sec, ofrecen un servicio de control de los datos privados de los directivos que circulan en Internet.

Cómo evitar la fuga de datos corporativos en la era de Internet

David Barroso, director de la unidad E-crime de S21sec, propone diez pasos para prevenir el ciberespionaje industrial.

1. Definir los niveles de clasificación de la información dentro de la empresa (sensible, confidencial, top-secret) y aplicarlos a toda información digital y en papel.

2. Establecer en la política de seguridad corporativa buenas prácticas como mesas limpias de documentos, destrucción de información y otros.

3. Acceder a la información importante sólo desde dispositivos y redes autorizadas, evitando cibercafés, ordenadores domésticos o redes públicas inalámbricas.

4. Evitar el acceso de los empleados a la información si realmente no existe una necesidad.

5. Monitorizar el acceso y uso de la información importante con herramientas de gestión de logs y Data Loss Prevention.

6. Monitorizar la información que existe en Internet sobre la organización.

7. Formar a los empleados anualmente en temas como la ingeniería social o clasificación de la información.

8. Conocer las últimas técnicas usadas en delitos de ciberespionaje o asesorarse con empresas especializadas.

9. Establecer capas de seguridad a todos los niveles (perímetro, puesto de usuario, salida) para evitar intrusiones externas e internas.

10. Realizar auditorías de intrusión tanto externas como internas para conocer los riesgos existentes.

Windows XP llega al final de su ciclo de vida

12 julio, 2008

El histórico sistema operativo lanzado en 2001 por la compañía de Redmond ha visto prorrogado varias veces su final a petición popular, pero esta vez si, Microsoft ya ha dejado de venderlo pese a que aún mantendrá su soporte técnico. No obstante, los principales integradores ya han encontrado alguna argucia para continuar suministrándolo a sus clientes.

A partir de este pasado 30 de Junio ya no tenemos posibilidad oficialmente reconocida por Microsoft de comprar una copia de Windows XP, ya sea preinstalada en una computadora, o bien en una caja OEM para instalación.

Las campanas ya venían doblando por el veterano sistema operativo de Microsoft desde hacía tiempo, aunque el relativo fracaso comercial de Vista (gran éxito de ventas en máquinas preinstaladas, pero al que los usuarios de XP no están migrando masivamente) unido a las críticas que este último ha despertado, han postergado la jubilación de Windows XP varias veces. El empeño de usuarios, vendedores e integradores/fabricantes por continuar adquiriendo dicho sistema también ha sido otro de los factores que han disuadido varias veces a Microsoft y han retrasado el momento final hasta hoy.

No obstante, e incluso después de que la compañía de Steve Ballmer ya haya anunciado el finiquitado de la disponibilidad comercial de Windows XP, casi todos los grandes fabricantes e integradores, continúan ofreciendo la posibilidad de adquirir máquinas con este sistema operativo preinstalado, aprovechando las opciones del llamado downgrade, mediante el cual y adquiriendo una versión superior del sistema (en este caso, Vista), puede instalarse una versión anterior. Es por ejemplo el caso de Lenovo, que permite aún adquirir equipos con Windows XP preinstalado pese a que la licencia sea de Windows Vista.

Que no se pueda adquirir en las tiendas no significa que se haya quedado sin soporte técnico. Los usuarios podrán seguir disfrutando de este soporte hasta el 8 de Abril del 2014, aunque se considera que a partir de Abril del año que viene, Windows XP estará en periodo de Soporte Extendido.

Windows XP fue lanzado el 25 de Octubre de 2001 cómo el sucesor a Windows 2000 y ME (Millenium Edition) que unificaba las ramas profesional y doméstica del sistema operativo de Microsoft en una sola línea y que mataba definitivamente la tecnología de 16 bits que continuaba existiendo en Windows ME cómo remanente del antiguo MS-DOS que había sobrevivido en Windows 95, además de unificar el núcleo del sistema en la rama NT.

Pese a un inicio de ventas no muy espectacular, a partir del lanzamiento del Service Pack 1 en Septiembre de 2002 ganó en estabilidad y seguridad, dos de los puntos más criticados del sistema, ganando también con ello una mayor confianza de los usuarios y despegando cómo el sistema operativo más utilizado en el mundo.

La última actualización ha venido con el tercer Service Pack, lanzado este pasado Abril. Entre ambos, queda un Service Pack 2 que finiquitó muchas de las críticas que se habían lanzado entonces contra el sistema, y un reguero de agujeros de seguridad que lo han hecho blanco de numerosas polémicas a lo largo de su dilatada vida.

ICANN Sufre fallas de seguridad y su dominio fue cambiado.

7 julio, 2008


ICANN, siglas en inglés de Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (corporación para la asignación de nombres y de números en la Internet) dijo que eso ocurrió cuando una compañía de registros de la Internet que supervisa fue engañada por otra compañía y transfirió sus nombres de dominio a otra entidad.

Agencias – El ataque fue descubierto con rapidez, y los nombres de dominio de ICANN fueron restablecidos en un lapso de 20 minutos. Sin embargo, debido a que muchos directorios retienen información por uno o dos días, los visitantes podrían haber sido desviados a un sitio no autorizado durante un lapso de tiempo mayor.

ICANN dijo el jueves que se adoptarán nuevas medidas de seguridad, no especificadas, a fin de evitar ataques en el futuro. La organización también dijo que está revisando otros procedimientos de seguridad.

Los nombres de dominio “capturados” fueron ICANN.com e IANA.com, una subdivisión de ICANN conocida como Autoridad de Asignación de Números en la Internet.